• Desde el pasado nueve de enero se encuentra en marcha el proceso para la sustitución de las dos monitoras que causan baja

Torremolinos.- El Ayuntamiento de Torremolinos ha desmentido hoy la alarma creada en torno a la Universidad Popular del municipio. Desde la Delegación de Educación se ha aclarado que en estos momentos se encuentran de baja tan solo dos monitoras, las titulares de Baile Regional y de Encaje de Bolillos, no tres como se ha publicado en algunos medios de comunicación. Asimismo se ha informado que el proceso de sustitución de dichos puestos de trabajo está en marcha desde la vuelta de las vacaciones navideñas, cuando las profesoras comunicaron que prolongarían su baja.

Desde el consistorio se ha recordado que por tanto ha afectado a los usuarios de dos talleres, el primero el de la monitora de encaje de bolillos, que causó baja el pasado 12 de diciembre y el de baile regional el 15 del mismo mes, teniendo en cuenta que las clases que finalizaban el 22 de diciembre por periodo vacacional. Ambas manifestaron la posibilidad de reincorporarse tras la vacaciones navideñas, previsión que finalmente no se cumplió, por lo que se puso en marcha el mecanismo para su sustitución, que se dará a conocer en fechas próximas. En cuanto a la monitora de textil artístico, imparte sus clases con normalidad.

Las informaciones apuntaban a una falta de suministro de material, unos pedidos que se está ejecutando con normalidad y que dispone de unos plazos de sustitución en base a su tipología y los plazos de los proveedores. Igualmente la dotación de maquinaria y utensilios es exactamente la misma que en años anteriores. Desde la Delegación de Educación se ha defendido además la idoneidad de la ubicación de las clases de chino, que no se realizan en un sótano, sino en la planta menos uno, donde se sitúan las salas de cine, la de exposiciones, así como otros talleres de manualidades. Esta clase cuenta además con nuevo mobiliario, una ventilación adecuada y todos los utensilios necesarios para su correcto desarrollo.

“La Universidad Popular está funcionando bien y esto tiene que ver con el magnífico personal docente y administrativo que forma parte de la plantilla y que han convertido estos talleres en una demanda para nuestros vecinos y vecinas”, ha asegurado Cesar Carrasco, concejal de Educación. “Precisamente por nuestra defensa de estos cursos, han pasado de depender de la Delegación de Cultura a la de Educación, con el objetivo de profesionalizarlos y regularizarlos como hemos hecho en el caso de los de idiomas, que ahora son válidos para obtener titulaciones oficiales”.

Finalmente se ha defendido los nuevos plazos de matriculación que se pusieron en marcha el pasado curso, ya que contemplan fechas para los antiguos alumnos, regularizando así la situación anterior, donde no existía periodo oficial para aquellos alumnos que querían renovar su plaza. Se facilitó así unos plazos equitativos para que todos los ciudadanos y ciudadanas de Torremolinos puedan tener igualdad de oportunidades para acceder a la formación que ofrece la Universidad Popular.

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