Andaluces con Historia 

Nació el 5 de julio de 1885 en Casares (Málaga).

Hijo de Luis Infante Andrade, secretario del Juzgado del pueblo. Su madre, Ginesa Pérez de Vargas, pertenecía a una familia de labradores de clase media.

Tras cursar los estudios primarios en la escuela de Casares, ingresa como alumno interno en los Escolapios de Archidona (Málaga), donde estudia el bachillerato entre 1895 y 1899.

Casado con Angustias García Parias con la que tuvo cuatro hijos.

En el contexto del auge de los movimientos regionalistas de finales del siglo XIX, se convirtió en la figura más destacada del andalucismo, centrando su análisis en las deficiencias estructurales de su región.

Fue notario, historiador, antropólogo, musicólogo, escritor y periodista. Se editaron 14 obras suyas y es autor de más de 3000 manuscritos. Escribió El ideal andaluzLa dictadura pedagógica, La verdad sobre el complot de Tablada y El Estado Libre de Andalucía.

En sus propuestas, fuertemente idealistas, Blas Infante buscaba la «regeneración» de Andalucía por la acción, al margen de los partidos, de un movimiento de «hombres nuevos» (los andalucistas) que acabaran con el caciquismo y fomentaran la imprescindible reforma agraria para crear una clase media de campesinos propietarios.

Su actitud de intelectual exquisito, reacio a participar en las luchas partidistas como a manipular a las masas con un discurso populista, le dejaron aislado, a pesar de su empuje inicial en la creación de órganos de prensa y Centros Andaluces, en los últimos años de la Restauración.

Tras la proclamación de la Segunda República (1931), Blas Infante aprovechó el nuevo marco democrático para introducirse en la política: transformó los Centros Andaluces en Junta Liberalista de Andalucía, se presentó sin éxito a las elecciones de 1931 en una candidatura andalucista cercana al Partido Republicano Federal, vio rechazado su intento de acercarse al Partido Social Revolucionario por la desconfianza de los líderes obreros, y se integró en Izquierda Radical Socialista (1932), partido con el cual volvió a fracasar en las elecciones de 1933.

Blas Infante colaboró en la redacción de un Estatuto de Autonomía para Andalucía que nunca llegaría a aprobarse. Decepcionado de la política, se retiró a su casa de Coria, dejando libertad de voto a sus seguidores. Murió asesinado el 11 de agosto de 1936 en el kilómetro 4 de la carretera de Sevilla a Carmona, junto a la antigua Huerta de las Clarisas en los comienzos de la Guerra Civil por partidarios de los militares sublevados.

En 1983 el Parlamento de Andalucía aprueba por unanimidad el Preámbulo del Estatuto de Autonomía para Andalucía, que reconoce a Blas Infante “como Padre de la Patria Andaluza e ilustre precursor de la lucha por la consecución del Estatuto de Autonomía para Andalucía”.

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